Sugerencias

Colegio Sagrado Corazon Rosario

Hemos escogido para iniciar este contacto las reflexiones vertidas en  los fascículos ¿Cómo te explico…. Publicados por el diario La Nación y escritos por Gustavo Schujman (profesor y licenciado en filosofía, UBA)

En los mismos se  tratan  los siguientes temas:

Ø  Como te explico que me quede sin trabajo.

Ø  Como te explico la pobreza.

Ø  Como te explico que llega un hermano: cuando éramos chicos, sabíamos que había temas con los que no convenía “meterse, por suerte hoy los chicos se animan a preguntarnos sobre cuestiones que antes eran tabú. Tener un hermano es un verdadero acontecimiento en la vida de un niño, el cual despierta intensas emociones que no van todas en la misma dirección: el entusiasmo y el miedo, las ganas y el fastidio, la curiosidad y la bronca, el amor y los celos. En general, el mayor sentimiento es el de celos, ya que el niño piensa que dejará de monopolizar la atención de su madre. Y sabe que su madre (su gran amor) empieza a estar “dividida”. Esta expresión, es una expresión de vulnerabilidad, quien siente celos se siente inseguro, frágil. Temor a que su ser querido lo abandone, es por eso que será necesario lo ayuden a transitar esta etapa mostrándole seguridad, confianza, afecto, dándole espacios para que pueda expresar libremente lo que siente y hablándole sobre lo que vendrá.

Ø  Como te explico que es la felicidad: propuesto para ayudar a los chicos a comprender la diferencia entre estar felices y ser felices. En una sociedad donde la felicidad parece asociada al tener, es fundamental que comprendan que un juguete o un par de zapatos  nos pone contentos pero de ningún modo nos hacen felices. Ser feliz es acercarnos a los objetivos que nos proponemos, después de hacer el esfuerzo de atravesar las frustraciones y lograr resolver los problemas que se nos presentan.

Ø  Como te explico que nos separamos.

Ø  Como te explico los riesgos de las adicciones.

Ø  Como te explico tus responsabilidades: es una invitación a conversar con los chicos acerca de sus responsabilidades para que logren hacerse cargo de las mismas, como la llave que les abrirá el camino de la libertad y la integración a la sociedad. El problema de la responsabilidad es complejo y afecta no sólo a los niños y adolescentes, sino también al mundo adulto. Niños y adultos no tenemos las mismas responsabilidades, la relación es asimétrica, se trata de poder pensar que muchas de las cosas que nos molestan de los chicos, las ven ellos en nosotros, en la medida en que seamos capaces de modificar nuestras conductas, se modificará el mensaje no verbal que le enviamos a nuestros hijos. Es necesario construir nuestra autoridad día a día, confirmarla y reconfirmarla cada vez en cada uno de nuestros actos. Consideremos que la relación con nuestra propia infancia puede estar operando a la hora de ejercer nuestra autoridad. Es por esto y según nuestras experiencias que podemos criticar los modelos de autoridad que recibimos en nuestra infancia, pero tenemos que reponer algún tipo de autoridad frente a nuestros hijos y decidirnos a repensar nuestra relación con ellos sin necesidad de responder reactivamente a nuestro pasado. La responsabilidad está íntimamente asociada al cumplimento de normas, ya que implican derechos y obligaciones recíprocas que nos permiten la convivencia familiar y social, instalar normas y hacerlas cumplir en el ámbito familiar y escolar, es una tarea difícil pero ineludible si es que queremos formar personas capaces de insertarse en la cultura, que nos permite gozar de nuestros derechos exigiéndonos a cambio que respetemos los ajenos y que cumplamos nuestras obligaciones. Privar a los niños de la experiencia de respetar normas y pautas es privarlos de uno de los aprendizajes principales para vivir en sociedad. Aprender a seguir las órdenes en los primeros años de vida, es una de las etapas fundamentales en la construcción de la personalidad.

Ø  Como te explico la inseguridad y los modos de cuidarte: crecer es una aventura maravillosa, pero los chicos necesitan de nuestro aval, nuestro apoyo, nuestra confianza. A veces se nos hace complejo transmitirles seguridad en una sociedad de riesgos, en la que los medios nos dicen cada día que caminar por la calle e interactuar con otros es peligroso. Es importante transmitirles los modos de afrontar situaciones nuevas o de riesgo y evaluar los modos de atravesarlas. Es importante que tengamos en cuenta que así como existe el riesgo ala inseguridad, existe también el riesgo de la sobreprotección. Cuando esta sobreprotección es exagerada, no permite que el niño crezca y conozca el mundo en el que le toca vivir y en el que deberá desplegare su vida. es una invitación a conversar y experimentar con los chicos la experiencia de tener derechos, obligaciones y hacerse cargo de ambos. Implica un modo de entender los derechos que no se limite al individualismo de lo propio, sino que los piense en el marco de una comunidad en la que todos queremos vivir mejor.

Ø  Como te explico la muerte.

Ø  Como te explico tus derechos y los míos: es una invitación a conversar y experimentar con los chicos la experiencia de tener derechos, obligaciones y hacerse cargo de ambos. Implica un modo de entender los derechos que no se limite al individualismo de lo propio, sino que los piense en el marco de una comunidad en la que todos queremos vivir mejor. A menudo cuando el discurso de los chicos se planta en la exclamación ¡Tengo derecho!, los padres, maestros y familiares adultos nos quedamos paralizados, no encontramos el modo adecuado de responder a sus demandas. Por eso es importante entender que no todo deseo es un derecho, es bueno que los adultos sepamos distinguir entre las necesidades de los chicos y los deseos y caprichos de los chicos. El riesgo de darle a nuestros niños todo lo que nos piden, como si estuviéramos obligados a ello, es que estaremos formando a nuestros hijos como eternos insatisfechos, como personas que jamás estarán conformes con lo que se les ofrece, como individuos incapaces de agradecer y disfrutar lo que reciben. Como padres y docentes, tenemos que encontrar el equilibrio que nos permita transmitirles a nuestros hijos y alumnos la correlación entre derechos y deberes.

Ø  Como te explico lo que está bien y lo que está mal: en una sociedad de relativismos, donde pareciera que todo es más o menos igual, la idea es comprometernos con la transmisión de valores y orientaciones claras, explicarles que no todo es lo mismo y que no le estamos restringiendo la libertad cuando se lo decimos. Lo importante es que los chicos vivencien que hay un  criterio claro para distinguir lo bueno de lo malo y que los adultos no cambiamos este criterio a cada rato.

Solo los seres humanos somos capaces de hacer el bien y el mal. Los seres humanos podemos ser buenos o malos, ¿por qué? Porque la bondad y la maldad dependen de algo específicamente humana la libertad. Educar a nuestros hijos para que distingan lo bueno de lo malo y actúe intentando hacer el bien, es también educarlo para que se sienta responsable de las consecuencias de sus actos, para que renuncie a buscar todo el tiempo excusas que lo eximan de su responsabilidad.

Ø  Como te explico el sexo y el amor.

En las diferentes entregas  el autor propone el diálogo y la transmisión de experiencias como modo de educar, formar y estimular el crecimiento de los niños.